Cómo poner en marcha una tienda online, si ya tienes un comercio físico - I Parte

Cómo poner en marcha una tienda online, si ya tienes un comercio físico - I Parte

11/09/2020 | En Mentoría de Negocios

La situación actual del Covid-19 ha sacado a luz la imperiosa necesidad para los pequeños comercios de comenzar a vender online. Está bien que así sea, pero ojo, antes de empezar es importante que tengas en cuenta que pasar de vender offline a online te supondrá tiempo y esfuerzo por tu parte.

Piensa que pasarás de gestionar una tienda a gestionar dos, ya que se trata de dos negocios distintos con estrategias, organización y formas de fidelizar distintas. Pero que sea trabajoso no significa que no sea posible, tan solo requiere saber hacerlo bien desde el principio para que el proyecto no se vuelva una locura.

Así que hoy me gustaría compartirte algunas consideraciones y claves prácticas para que desarrolles el proyecto – pasar de una tienda física a una online – con el menor sufrimiento posible.

Empecemos primero con las consideraciones básicas:

  • Ten en cuenta que tu carga de trabajo se duplicará porque como acabamos de ver, gestionarás dos comercios distintos, uno físico y otro online.
  • Ten paciencia. Igual que cuando montaste tu negocio físico no fue de la noche a la mañana, esto será igual, tomará su tiempo. Es preferible que te lleve algo más de tiempo y crear unos buenos cimientos sólidos, que hacerlo reguleras y a lo loco.

Los obstáculos y las dificultades desaparecen como por arte de magia ante quien tiene paciencia y perseverancia

  • No se vende igual en Internet que fuera. La forma de llamar la atención o captar el interés del cliente es diferente. Ya no se trata sólo de colocar la tienda en un sitio determinado, sino que hay que posicionarse en la Red. Y las reglas del juego son distintas en la exposición del producto, oferta, experiencia de cliente, etc.
  • Actualiza tu mentalidad. Y esto pasa por entender que en el ámbito online no se reduce todo sólo a la venta, se requiere de cambios en la organización, coordinar acciones con la tienda física: recogida de pedidos en tienda, envío de pedidos, fidelización, etc.
  • La comunicación, publicidad y marketing son completamente distintos en el canal offline y online. Al vender en el punto de venta físico, el emplazamiento del local es un aspecto primordial. En el ámbito online, los clientes no pasan por delante de la tienda, por lo que necesitamos llevarlos a nuestro comercio electrónico. En el entorno físico, colocas la tienda en un punto, la gente lo ve y puede entrar a comprar. En el entorno digital, necesitas que el cliente conozca la tienda y la encuentre para ir a ella. Debemos llamar la atención del cliente, decirle dónde estamos y qué ofrecemos. Es un cambio fundamental que afecta a todo lo demás: qué decimos, cómo lo explicamos…
  • Es muy importante que sepamos hacer un buen uso de las herramientas de comunicación y marketing online, ya que mientras  que en la tienda física el tráfico de personas no depende de nosotros, en el online depende 100% de nosotros mismos.

El mayor reto al que se enfrenta una tienda online que nace de cero es el de atraer visitas. Es imprescindible, por tanto, adelantarse y plantear cómo será la estrategia para generar tráfico hacia la tienda.

  • Haz uso de las redes sociales. La presencia en estas plataformas es esencial para una tienda virtual. Además de servir como soporte publicitario, permiten fidelizar al cliente, conocer su opinión, informar acerca de nuestros productos y promociones, dar servicio posventa o, por supuesto, redirigir hacia  el ecommerce. Debemos tener en cuenta que el perfil de usuario en las distintas redes sociales varía, por lo que podemos segmentar a la clientela dependiendo de si publicamos en Facebook, Twitter o Instagram, por ejemplo.
  • Liquidaciones y ofertas. La tienda virtual puede servir como outlet y para liquidaciones. También se pueden lanzar ofertas especiales: por ejemplo, durante 24 horas se ofrece un artículo rebajado y se sacan los excedentes de encima.
  • Entiende la experiencia del cliente: qué consume y cómo. A partir de ahí, hay que ser capaz de ajustar la oferta de producto y servicio al canal. Por ejemplo, si un cliente quiere comprar un billete de avión, una agencia de viajes física ofrece cosas distintas que una página web. Imaginar que se puede hacer lo mismo independientemente del canal, es una equivocación

Y hasta aquí las consideraciones básicas que debes conocer antes de empezar con el ecommerce. Si quieres conocer las claves prácticas a la hora de montar la tienda online sigue con la segunda parte del post.

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